El líder del ultraderechista Partido de la Libertad (FPÖ, por su sigla en alemán), Heinz-Christian Strache, se negó disculparse por haberle dicho a un periodista encubierto, en un baile en Viena, que sus seguidores son “los nuevos judíos” y los manifestantes antifascistas, una turba nazi. El dirigente aseguró que sólo estaba tratando de expresar su simpatía por los judíos perseguidos por los nazis al describir lo que los asistentes sentían mientras manifestantes les gritaban y escupían, en un ambiente de “psicosis colectiva”.