En los casi 64 años de existencia del Estado de Israel, nunca las relaciones entre ambos países estuvieron tan frías y lejanas. El detonante fue la actitud de Uruguay en el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas. En términos simplificados, Uruguay se abstuvo en relación a Irán y votó contra Israel; dicho de otra forma se puede decir que consideró que Irán no actúa ni bien ni mal, pero consideró que Israel actúa muy mal en materia de derechos humanos. Si algo podía agravar la situación fue la circunstancia de que en este mismo momento Uruguay preside ese Consejo de Derechos Humanos, cargo que ocupa la embajadora Laura Dupuy. La actitud del gobierno uruguayo desató la reacción del gobierno israelí, que expuso su decepción para con Uruguay, y la furia de la comunidad judía en el país.