El Ejército sirio lanzó un asalto de gran envergadura contra la ciudad de Hirak, cuna de la rebelión, y bombardeó un puente por el cual transita la mayoría de los habitantes que huyen hacia el Líbano, en particular los heridos, indicaron varias ONG. La presión militar contra los rebeldes se produce cuatro días antes del viaje a Damasco de Kofi Annan, emisario de la ONU y la Liga Árabe, para negociar un alto el fuego.