Este artículo es una segunda entrega de un resumen de una publicación de Joel Fishman -co-autor (con Efraim Karsh) de “ La Guerre d’Oslo”, El autor está desarrollando una investigación sobre “guerra política, guerra mediática y propaganda”,Un régimen puede utilizar la incitación como arma de guerra con el fin de preparar su propia población para combatir y para convencerse de que sus demandas de sacrificios a largo plazo, en última instancia, serán recompensadas. Además, la incitación tiene un papel paralelo: obtener el apoyo político activo desde el extranjero, lo que puede dar lugar a agresivas interferencias políticas en favor de una causa. Esto es parte de una estrategia más amplia, cuyo objetivo es compensar la debilidad militar y ubicar la cuestión de Palestina al tope de la agenda política del mundo.