En su editorial de la edición del 26 de marzo, la prestigiosa revista británica “The Economist” formula las siguientes preguntas sobre las eventuales consecuencias de la intervención occidental en Libia: ¿qué pasará si Kaddafi sigue en el poder a pesar de todos los bombardeos? ¿Cuál será la situación si Libia es dividida? ¿Qué pasará si la coalición se deshace, desmoralizada por las imágenes de mujeres y niños muertos en un mercado de Trípoli en la televisión? ¿Qué pasará si los libios contrarios a Kaddafi a los que el mundo protege, resultan ser simpatizantes de Al Qaeda? ¿Qué va a pasar si los enemigos de Kaddafi resultan ser asesinos no menos inescrupulosos que el coronel y sus esbirros?