Hoy se cumplen los diez años del ataque terrorista mayor que sufriera Nueva York. Un día terrible y atroz para el mundo y para los Estados Unidos. El mundo estaba cambiando y no para bien. Sabía de la resistencia de los neoyorquinos, tradicional y famosa; su terquedad y ambición, su orgullo y deseo de progreso y prosperidad en una ciudad difícil donde todo cuesta el doble de esfuerzo y la recompensa es vivir en un lugar especial: el centro del mundo o uno de los centros del mundo actual.