El rabino Isaac Hintermayer pronuncio el 12 de octubre de 1943 en Auschwitz unas palabras que fueron una sentencia: “Nadie ganará con nuestra muerte y con el criminal Holocausto, la historia tendrá que hacer justicia por el genocidio cometido contra el pueblo judío”. Hicieron falta numerosas pruebas sobre unos hechos que hasta ahora sólo habían denunciado algunos historiadores, el Congreso Mundial Judío y por supuesto las propias víctimas del Holocausto. Los datos demuestran que fueron varios los países que asistieron con los propósitos nazis -Portugal, Turquía, Suecia, Argentina, España y Estado Vaticano- y que la fundamental vía de estas fortunas fue la neutral banca suiza.