Prácticamente no existen dudas en las cancillerías del mundo de que en la próxima Asamblea de las Naciones Unidas que se inicia el 20 de este mes será proclamado el Estado Palestino. No hay mayor diferencia si el número de votos será de 130, 140 o 150 a favor. Muchos países votantes estarán convencidos de haber hecho justicia. Otros, especialmente los países árabes e islámicos, lo celebrarán como una derrota de Israel. Pero cabe preguntarse si realmente el voto de las Naciones Unidas asegura la creación de un Estado palestino.