Si como dice Eric Hobsbawm, el siglo XX concluyó en 1989, con la destrucción del muro de Berlín, la actual centuria se inauguró de la peor manera, en septiembre del 2001, con el atentado contra las Torres Gemelas. En el perdido intermedio, Fukuyama escribió «El fin de la Historia y el último hombre», donde pronosticaba la hegemonía definitiva de la democracia liberal y la vigencia de los derechos humanos, sin desconocer la posibilidad de guerras locales de menor intensidad.