No debería ser tema de risa, pero es lo que intenta el director alemán Dany Levy con «Mi Führer», comedia macabra, satírica y política que ha sido lanzada en DVD. Hay que reconocer que la idea básica tiene su gracia. Corre el año 1944, Alemania está perdiendo ostensiblemente la guerra, y Adolfo Hitler (Helge Schneider) se encuentra razonablemente deprimido. Las cosas llegan a tal punto que el líder nazi ni siquiera se siente con fuerzas para pronunciar en público uno de esos histriónicos, maratónicos, enérgicos discursos que fueran durante muchos años su marca de fábrica y que Chaplin parodiara con tanto talento en El gran dictador.