La lapidación puede ser una de las formas de ejecución más antiguas del mundo, y sin duda es una de las más bárbaras.Dos casos recientes concitaron la atención del mundo. A mediados de agosto, se lapidó a una joven pareja en Afganistán por fugarse, un sombrío indicio del resurgimiento talibán. En julio, se organizó una campaña internacional en defensa de una mujer iraní a la que se había condenado a muerte por lapidación por haber cometido adulterio.