Rebeca Grynspan puede convertirse en la primera mujer y también en la primera diplomática judía en ocupar la Secretaría General de Naciones Unidas. Su candidatura reúne varios elementos que, en principio, encajan con el momento que atraviesa Naciones Unidas: una mujer latinoamericana, una larga experiencia dentro del sistema multilateral y un perfil político de tradición socialdemócrata.