El odio no desaparece cuando se lo ignora: crece. A partir del ascenso del nazismo y la persecución de los judíos en la Alemania de los años treinta, Guillermo Altares advierte sobre los peligros de la pasividad frente al racismo, el supremacismo y los discursos de odio que vuelven a ganar terreno en Europa. Crédito foto: Bettmann Archive