La hermana del terrorista árabe [palestino] Fadi al-Qunbar, de 28 años de edad, que perpetró un atentado el domingo en Jerusalém, dijo que su hermano era «religioso [musulmán]» y no pertenecía a ningún grupo.
La hermana del terrorista árabe [palestino] Fadi al-Qunbar, de 28 años de edad, que perpetró un atentado el domingo en Jerusalém, dijo que su hermano era «religioso [musulmán]» y no pertenecía a ningún grupo.
Hace sólo unas semanas se convocó un desayuno informal en la sede de la empresa Neolabels, en Madrid, bajo un provocador reclamo: «¿Qué puede aprender una compañía de la estrategia de comunicación del Estado Islámico?». Y proyectado en una pantalla, el fotograma de un vídeo propagandístico del IS.
“Existe el estereotipo de que los jóvenes de Europa que se marchan a Siria son víctimas de una sociedad que no los acepta y no les ofrece suficientes oportunidades. (…) Otro estereotipo común en el debate en Bélgica es que, a pesar de las investigaciones que lo refutan, demasiadas veces la radicalización se sigue interpretando de manera errónea como un proceso que es fruto de un fracaso en la integración. (…) Por lo tanto, me atrevería a decir que, cuanto mejor se integra la gente, mayor es la probabilidad de que se radicalice. Esta hipótesis la corrobora una gran cantidad de pruebas.”
Un grupo de empresas pertenecientes a financistas libaneses de Hezbollah –identificados por el Proyecto contra el Extremismo (CEP) – son actualmente parte de una investigación en curso del gobierno estadounidense. Según detalló el Wall Street Journal, Estados Unidos está detrás de los posibles vínculos comerciales entre esas compañías y empresas estadounidenses