El acuerdo se creó con gran publicidad. Google —en cuanto representante de YouTube, el mayor almacén de vídeos del mundo—, Twitter, Microsoft y Facebook firmaban una alianza para combatir el terrorismo. Lo harán tratando de perseguir, localizar y bloquear los contenidos que incitan a actos terroristas y la propaganda que los grupos violentos usan para captar adeptos y que cada día se comparten en la Red. Y para ello emplearán un sistema de referenciación de imágenes y contenidos “nocivos”.