Todo esto lo cuento porque mi concepción de una universidad tiene que ver, lógicamente, con mi experiencia. Y esta pasa por la diversidad cultural y el mestizaje pero sobre todo pasa por el respeto. Cuando leo hoy en este periódico que en la Universidad Autónoma de Madrid unos estudiantes han boicoteado un acto de un conferenciante única y exclusivamente porque es judío, siento vergüenza ajena, rabia, impotencia.