A 16 años del atentado a la AMIA
Éramos apenas pequeños niños cuando el terror llamó nuevamente a nuestra puerta. Sin embargo, y sin entenderlo, hicimos propio y parte de nuestras vidas las consecuencias de las acciones de individuos aún impunes, que según entendieron, habían sido llamados divinamente para poner fin a la vida de 85 seres humanos.