Un país que no defiende sus fronteras deja de ser país muy rápidamente. Por eso el Gobierno de Israel no tenía más opción que detener la agresión a su territorio montada por palestinos desde suelo sirio, libanés y de Gaza. La «marcha verde» marroquí acabó con el Sáhara español en 1975, y esta nueva marcha verde pondría fin a Israel si se la dejara.