Las turbulencias políticas de Oriente Medio, Próximo y el Magreb están provocando un alarmante avance del salafismo más radical, contrario a los valores democráticos que se creyeron vislumbrar tras las revueltas civiles que rodearon, por ejemplo, las caídas de Hosni Mubarak en Egipto o de Zine el Abidine Ben Ali en Túnez. Fuentes españolas de la Inteligencia y de la Seguridad del Estado, especializadas en la lucha contra el terrorismo global, han informado a La Vanguardia de la «preocupación alarmante» –son sus palabras– por el crecimiento del salafismo radical en las regiones citadas.