Hace más de un siglo que comienza a concretarse el sueño del pueblo judío disperso en su diáspora: retornar a Israel. Tener un lugar donde vivir, afín a sus propios orígenes históricos sostenidos durante milenios en una mezcla de mística, religión, emancipación, modernismo, política. En síntesis: adaptado al devenir de la propia historia de la humanidad, su transición por el “estado religión”, monarquías, declaración de derechos humanos, surgimiento del “estado nación”, ciudadanos libres y desarrollo del modernismo con sus diversas estructuras políticas.