Ratko Mladic, de 69 años, arrestado ayer 80 kilómetros al sureste de Belgrado, entró en la historia como el implacable verdugo de Srebrenica, donde en julio de 1995 fueron asesinados unos 8.000 musulmanes. El exgeneral estaba ayer en la sede de la corte especial para crímenes de guerra de Belgrado, que le comunicará las acusaciones del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY).