El número de refugiados que entran en Turquía aumenta con cada nueva acción del Ejército sirio. Apostados en campamentos a lo largo de las montañas fronterizas, 8.500 refugiados esperan noticias de los combates para decidirse a cruzar. Según activistas huidos, otros 8.500 sirios ya se encuentran en territorio turco, y otros 5.000 partieron rumbo a Líbano. El número no es verificable, ya que las autoridades locales se niegan a facilitar información, pero los últimos ataques del Ejército a Jisr al Shughur (noreste) y las detenciones en las aldeas cercanas de la ciudad rebelde han podido acelerar el éxodo hacia la provincia turca de Hatay. Washington, en tanto, informó ayer sobre torturas y mutilación de opositores, mientras que el número de muertos en manos de las autoridades crecía a cada hora.