El pasado 16 de octubre se recordó en Roma la incursión que los nazis hicieron en el gueto judío. Una acción bárbara e inhumana. Eran las cinco y media de una mañana lluviosa, el 16 de octubre de 1943, cuando los nazis entraron por la fuerza en las viviendas para deportar a hombres, niños, mujeres y ancianos. Hicieron prisioneros a más de mil judíos, destinados junto a muchos otros en Europa a ser eliminados.