El 23% de intenciones de voto que la candidata del ultraderechista Frente Nacional (FN) obtendría en la primera vuelta de las presidenciales francesas de 2012, delante de Nicolas Sarkozy y de la socialista Martine Aubry, agitaba ayer lunes el espectro del «sismo político» de 2002, cuando Le Pen padre pasó a la segunda vuelta.