Sería bueno poder dar la bienvenida al nuevo año judío, el 5771 que está por comenzar, sin tener que abrigar tantas esperanzas de que éste nos traiga mejores noticias que el que inminentemente se termina. Sería bueno-¿e ingenuo?- decir que para el próximo año ansiamos simplemente felicidad y salud, alegrías familiares y poder disfrutar de la vida(Por Ana Jerozolimski).