Una vez más, grupos “humanitarios” envían sus embarcaciones con rumbo a la Franja de Gaza a pesar de la abierta oposición de las autoridades israelíes y de países no menos fieles a los principios democráticos. Esto llegó a tal punto que el ofendido líder turco Tayyp Erdogan, por medio de su canciller, recomendó a los organizadores que prorroguen la salida. Ni hablar del hecho de que como ejemplo de terrible violación de derechos humanos tienen allí nomás a su amigo entrañable, Bashar Assad, asesinando a manifestantes inocentes como si fueran moscas.