Al finalizar la extensa entrevista con el Ministro de Relaciones Exteriores Dr.Luis Almagro (47) le dijimos la verdad: nunca disfrutamos tanto una entrevista con tantas discrepancias. No sólo por lo interesante justamente del desarrollo de los puntos polémicos durante la misma sino también por la permanente apertura con la que el Canciller recibía preguntas que presionaban, por la combinación entre su firmeza y convicción y su cordialidad natural.