El primer ministro Biniamín Netanyahu voló hacia Estado Unidos para liderar una ofensiva diplomática en Nueva York con el objeto de impedir la admisión de la Autoridad Palestina como Estado de pleno derecho en las Naciones Unidas. La campaña israelí trata de impedir que los palestinos consigan una mayoría de dos tercios de apoyo a la moción palestina en el Consejo de Seguridad, para evitar que Estados Unidos tenga que emplear el veto para bloquear esa iniciativa.