El presidente norteamericano, Barack Obama, reafirmó ayer su compromiso con Israel ante el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu. Sin embargo, no respaldó la idea del Estado judío de bombardear las instalaciones nucleares iraníes. Con la advertencia de Israel de montar un ataque militar contra Irán, Obama dio la bienvenida al primer ministro Netanyahu, ayer en la Casa Blanca. El mandatario norteamericano dijo ante la prensa que iba a presionar en favor de más tiempo para que la campaña de sanciones económicas contra Teherán, que realiza Occidente, lleve a buenos resultados.