En las decenas de reuniones formales e informales que la enviada especial para el monitoreo y combate del antisemitismo del Departamento de Estado de Estados Unidos, Hannah Rosenthal, mantuvo con miembros de la colectividad judía en Uruguay y representantes del Poder Ejecutivo, hubo un tema que surgió una y otra vez de manera casi excluyente: el acercamiento que se produjo en los últimos años entre el gobierno de José Mujica y de otros países de la región –como Venezuela- con la administración iraní encabezada por Mahmoud Ahmadinejad. Rosenthal visitó Uruguay para participar en la conferencia mundial que organizó la B’nai B’rith entre el viernes 2 y el lunes 5 en Montevideo. En ese marco, la representante del gobierno de Barack Obama escuchó la “preocupación” y el “nerviosismo” que existe entre los judíos que viven en países de la región ante lo que entienden es un cambio en la política internacional de varios gobiernos, más inclinados ahora a consolidar un intercambio comercial con el régimen iraní.