Investigadores israelíes han desarrollado un proceso para convertir las manzanas desechadas en un polvo rico en nutrientes, ofreciendo una solución sostenible al desperdicio de alimentos con potencial global para productos más saludables. Investigadores han desarrollado un método innovador para transformar los residuos de la industria de la manzana, incluyendo fruta con imperfecciones o de tamaño