Los violentos enfrentamientos entre partidarios del presidente Hosni Mubarak y la oposición en El Cairo marcaron un punto de inflexión en la crisis política en la que está inmerso el país desde hace 10 días. El estallido de violencia sumió a la ciudad en el caos absoluto, cuando partidarios del presidente irrumpieron entre los manifestantes, montados a caballos y camellos, portando barretas de hierro y arrojando cócteles molotov, bajo la mirada pasiva de los militares apostados en los tanques y la ausencia total de policías, que estos días limitan sus funciones a dirigir el tráfico y custodiar algunas embajadas.
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