Al menos diecinueve personas, entre ellas menores, murieron por la represión llevada a cabo por las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Asad, en la aldea siria de Al Rami, en la zona de Yabal al Zauya, fronteriza con Turquía, según grupos opositores. El director de la Organización Nacional para los Derechos Humanos, Ammar Qurabi, dijo desde El Cairo que la represión es ejercida por las fuerzas de seguridad, el Ejército y por «matones» del régimen.