Científicos del Instituto Weizmann de Rejovot han agregado otra pieza al rompecabezas de la obesidad, mostrando cómo y por qué cierta proteína que está activa en una pequeña parte del cerebro contribuye al incremento de peso. Esta investigación fue publicada en Cell Metabolism. El Prof. Ari Elson y su equipo en el Departamento de Genética Molecular del Instituto hicieron el descubrimiento mientras trabajaban con ratones hembras que fueron genéticamente alterados para carecer de la proteína tirosina fosfatasa épsilon (PTPe, por sus siglas en ingles).