El presidente yemení, Ali Abdalá Saleh, firmó ayer en Riad la iniciativa que supone su retirada del poder y la celebración de elecciones presidenciales, un paso esencial para salir de la crisis que sacude a Yemen desde hace 10 meses. Durante la ceremonia, que tuvo lugar en la capital saudita, la coalición opositora yemení Encuentro Compartido rubricó el mecanismo de aplicación de este acuerdo, auspiciado por los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y que estipula el traspaso de poder en 30 días.