Los incendios forestales que a comienzos de 2012 afectaron a miles de hectáreas del Parque Nacional Torres del Paine, ubicado en el sur de Chile, desataron una serie de preocupantes reacciones antisemitas en parte de la sociedad trasandina y, lo que es más preocupante aún, entre algunos dirigentes con cargos legislativos que impunemente explicitaron improperios agraviantes hacia el Estado de Israel y la comunidad judía.