La Liga Árabe exigió al presidente de Siria, Bashar al Asad, que entregue al poder a un subalterno en menos de dos semanas y comience con la formación de un gobierno de unidad en menos de dos meses. Asimismo exigieron que se redacte una constitución, que se realicen elecciones multipartidistas y que los soldados del país vuelvan a los cuarteles y sean libertados los presos políticos y el derecho a manifestarse.