Diez observadores de la Liga Árabe llegaron ayer al infierno sirio. Homs es una ciudad de un millón y medio de habitantes, con una extensa historia de resistencia al régimen de Bachar al Assad, que no dejó de sufrir, desde marzo, los principales embates de las fuerzas oficialistas. La información manejada ayer por los portales internacionales y las agencias de noticias es imprecisa. Los periodistas no pueden ingresar a la zona y los datos son aportados por los dos grupos en pugna, el régimen y los opositores.