Analizar el desarrollo demográfico y educativo, procesado en las últimas tres décadas en la mayoría de los países árabes, es fundamental para entender en qué procesos puede derivar la Primavera Árabe. Si bien por primera vez Israel no fue el tema convocante de protestas masivas, el auge del islamismo en países donde cayeron dictadores laicos, abre un futuro interrogante, de cómo será resuelto el conflicto con los palestinos, la paz israelo-egipcia y la estructura política interna.