Una revista pone la estrella de David en la imagen de Henrique Capriles Radonski, quien es de ascendencia judía. Se dice que Henrique Capriles Radonski, quien el domingo ganó fácilmente la nominación de la oposición para la contienda presidencial venezolana, tiene una gran oportunidad en años de derrotar al presidente Hugo Chávez en una elección, cuando los votantes acudan a las urnas el 7 de octubre. Sin embargo, algunos observadores y partidarios temen que la ascendencia judía del Gobernador de Miranda, de 39 años de edad, podría convertirse en un tema de campaña electoral, insultándolo con comentarios anti-semitas. »Ya hemos visto algunas señales de que ello puede suceder», dijo Dina Siegel Vann, directora del Instituto Latino y Latinoamericano del Comité Judío Americano (AJC por sus sigla en inglés). La semana pasada el semanario Kikirki mostró una foto de Capriles con una Estrella de David, yuxtapuesta a una foto de Chávez. Michael Salberg, Director de Asuntos Internacionales de la Liga Anti-Difamatoria (ADL por sus sigla en inglés) dijo que esto era indicativo de «que hay un aparato de medios de comunicación relacionado con el gobierno, que promueve y agita el tema [del anti-semitismo.]» »Uds. tienen en Chávez un líder político, un jefe de un país, que se involucra en el uso del anti-semitismo político”, dijo Salberg. «Alguien que se involucra en la búsqueda de chivos expiatorios y en acusaciones contra la comunidad judía, en particular en torno a cuestiones en el conflicto israelí-palestino.» Mientras que Capriles está orgulloso de su ascendencia judía y nunca ha renegado de ella, él es un católico devoto. Sus abuelos maternos fueron refugiados judíos de Europa que llegaron a Venezuela durante la Segunda Guerra Mundial con sólo «una maleta llena de ropa», dijo a The Forward en una entrevista del año pasado. «Por mi madre y mi abuela, para los judíos soy judío, pero yo soy católico», dijo. Sin embargo, sus enemigos han utilizado la retórica antisemita en su contra en el pasado, acusándolo de ser parte de una conspiración judía. En el año 2009, manifestantes partidarios de Chávez saquearon sus oficinas, pintando esvásticas en la pared y lo calificaron de «nazi», un insulto particularmente ofensivo para Carriles, dado que sus bisabuelos fueron asesinados en campos de concentración. »Vinieron aquí y me llamaron nazi, cuando mi abuela estuvo en el Ghetto de Varsovia», dijo a The Forward. «Mis bisabuelos fueron asesinados en un campo de concentración. La madre de mi abuela y su padre fueron asesinados por los nazis en Treblinka «. Capriles comenzó su carrera política en 1998, cuando se convirtió en el miembro más joven electo para la Cámara de Diputados de la legislatura venezolana. A través de los años, Capriles se ha visto sometido a lo que él dice es un acoso político de Chávez. En 2004 fue enviado a prisión por supuestamente fomentar la violencia, cargo que fue posteriormente retirado. Cita su experiencia tras las rejas como una de las razones por las que se convirtió en un cristiano más piadoso. Al mismo tiempo, Capriles ha mantenido estrechos lazos con la comunidad judía local, que ha tenido problemas con Chávez. Muchos de sus miembros han abandonado el país a causa de las crecientes dificultades económicas de las clases media y alta y un fuerte incremento de los crímenes violentos. En 2009 fueron asesinadas en Venezuela el doble de personas que en el inquieto Irak, informó el New York Times. Los miembros de la comunidad judía dicen que la política del Presidente, conocido por su animosidad hacia los EE.UU. e Israel y por sus estrechos lazos con Irán, ha creado una atmósfera nociva para vivir. Por lo tanto, la comunidad se ha reducido de alrededor de 20.000 en el año 2000, a menos de 10.000 al día de hoy. Ahora Chávez parece más vulnerable que en el pasado. En el último año ha luchado contra el cáncer y ha visto reducir su popularidad; sin embargo, el fogoso político todavía puede contar con el apoyo incondicional de los venezolanos pobres, que ven en él un líder con el que se pueden identificar. Si Capriles quiere derrotar a Chávez, que se ha mantenido en el poder durante los últimos 13 años, deberá apelar a una franja más amplia del electorado que sus predecesores. Mirando hacia el futuro, Siegel Vann del AJC dijo que, independientemente de quién gane las elecciones de octubre, ella espera que se desarrollen sin incidentes y que serán respetados los principios democráticos. Salberg dijo que ADL seguirá manteniendo una estrecha vigilancia sobre el anti-semitismo en Venezuela durante la campaña política y
El rival de Chávez se enfrenta al antisemitismo (A pesar de ser un católico practicante)
15/Feb/2012
Por Gil Shefler, Jerusalem Post