La ONU no debe inmiscuirse en el conflicto «interno» de Siria, dijo ayer el embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, al rechazar un proyecto de resolución llamando a la renuncia del gobernante sirio Bachar Asad. «Posiblemente hay una última posibilidad de romper la espiral de violencia que arrasa con Siria y su pueblo», señaló Vitaly Churkin.