Unos 48 millones de iraníes fueron convocados a votar hoy en unas elecciones legislativas sin suspenso luego de la eliminación casi total en 2009 de la oposición reformadora por parte del régimen conservador. Los dirigentes y los medios oficiales, que temen una fuerte abstención, lanzaron numerosos llamados a participar en estos comicios, los primeros desde la controvertida reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad en 2009, que provocó manifestaciones en todo el país y sumió a la República Islámica en una de las crisis políticas más graves de su historia.