El día en que Naciones Unidas estimó en 9.000 los muertos en la revolución siria contra el régimen de Bachar al Asad, el enviado de la ONU y la Liga Árabe para ese país, Kofi Annan, anunció que las autoridades aceptaron su plan de pacificación. El plan presentado por Annan pide un alto el fuego supervisado por Naciones Unidas y contempla el acceso al territorio sin restricciones para dar asistencia humanitaria a los afectados por el conflicto. El plan no estipula cambios en el régimen y aclara que eso corresponde a una decisión del pueblo sirio.