Los iraníes votaron para renovar los 290 diputados de un Parlamento que seguirá dominado por los conservadores en el poder, mientras que la oposición rechazó participar para protestar contra la represión de la que es víctima desde 2009. Conforme a lo anunciado por dirigentes del gobierno de Mahmud Ahmadinejad, la mayoría de las evaluaciones oficiales parciales registraban en la noche de ayer una participación superior a la de las anteriores legislativas, sobrepasando de esta manera el 60%.