Las señales de los vínculos con el país de los ancestros no son las que predominan, pero están ahí: un retrato del patriarca Mohammed El-Hom, unas cajas de madera con arabescos incrustados, un puñal en forma de cimitarra. En su casa, el ex legislador nacionalista y descendiente de sirios, Alem García, se preocupa por el prolongado conflicto armado en la tierra de su abuelo. Las revueltas en Siria pueden provocar algo que hasta el momento no había existido entre descendientes de árabes en América Latina: divisiones.