La expulsión de los judíos de Castilla y Aragón en 1492, durante el reinado de los Reyes Católicos, fue uno de los hechos más debatidos de la historia de España. Mientras que Inglaterra y Francia habían expulsado a los judíos en 1290 y 1394, en los reinos hispanos habían acogido a un gran número de hebreos, aunque en 1391 se habían producido matanzas de judíos en Sevilla, Barcelona, Lérida, Valencia y Mallorca.