Seis millones de judíos muertos no pueden hacer reír a nadie. Y sin embargo hubo alguien que se preguntó ¿reía la gente durante el Tercer Reich? Así lo hizo el cineasta Rudolph Herzog hace ya un tiempo. Intentó responder a ese interrogante en el libro Hitler, el cerdo está muerto (Capitán Swing), en el que hace un recorrido por la sátira durante los años del régimen nazi. En sus páginas, reúne todas las manifestaciones del humor que se dieron entonces: caricaturas, cabaret, espectáculos de variedades, entretenimiento, películas, canciones pop y musicales. La sátira, entendida como el uso ácido e inteligente del humor para criticar algo, existe prácticamente desde antes de Aristófanes. Se debe, eso sí, a la originalidad y el ingenio de quien lo practica. En estos días en los que no faltan opiniones al respecto, convendría hacer un repaso del tema: ¿se puede hacer pasar un chascarrillo por humor negro?
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