Las últimas redadas en oficinas de organizaciones de la sociedad civil en El Cairo, acusadas de recibir fondos no autorizados del exterior, son parte de una amplia campaña de los militares para silenciar a sus críticos, según denunciaron activistas. “El objetivo de esta campaña está claro para todos: amordazarnos para que no denunciemos las violaciones y las prácticas opresivas que aún están siendo cometidas”, señaló en una declaración la Red Árabe para los Derechos Humanos.