Imagínese usted si Argentina entrase en guerra con Israel. O peor aún, si el Estado argentino declarase que Israel no tiene derecho a la existencia. ¿Cómo se sentiría? ¿Emigraría hacia otras tierras? ¿O se quedaría peleando por el hogar que tanto le costó construir? Esta y muchas otras preguntas son las que se hacen día a día los más de 25.000 judíos que hoy viven en Irán, país con el cual Israel estaría a punto de entrar en conflicto militar.