La frágil economía actual enfrenta muchos riesgos: el de otro recrudecimiento de la crisis en la zona del euro; el riesgo de una desaceleración peor de la esperada en China; y el riesgo de que la recuperación económica estadounidense se desinfle (una vez más). Pero ningún riesgo es más grave que el de un nuevo aumento rápido en los precios del petróleo.